El inicio de la construcción de este monumento se data en torno al s.XII (encuadrándose en el estilo románico-mudéjar), posteriormente sufrirá importantes obras en el s.XV.
Las intervenciones se centran en todo el edificio, se eliminaran las humedades por capilaridad mediante una cámara bufa perimetral, así como la sustitución de las tejas y la colocación de onduline.
Se renovarán los acabados de los encalados interiores y su sustitución por revocos de cal previo picado de los existentes.
Tratamiento de limpieza del artesonado y sotocoro, así como la eliminación de xylófagos y recuperación de la tabla de lacería y restauración de almizates y consolidación de todo el conjunto.
Reintegrados de las capas pictóricas perdidas de las pinturas murales y fijación de la misma.
Nueva instalación eléctrica del templo y una nueva iluminación que ponga en valor el coro